El Neolítico europeo no comenzó cuando un cazador-recolector decidió sembrar unas semillas y esperar pacientemente la cosecha. Tampoco fue una consecuencia inevitable del final de
Después del esplendor del Paleolítico superior, con sus animales pintados, sus cuevas profundas, sus flautas, sus figurillas, sus agujas y sus enterramientos cargados de sentido,